ir arriba Con Una Cerveza... El Blog del PerroChelero: Cuentos de Cantina (30)

Bueno la historia es esta!

Hace como un año conocí a Lulu petite por sus colaboraciones en el Universal, de ahí la empecé a seguir en Face y en twitter leyendo todo lo que ponía.

Cuando abrí cuentos de cantina pensé en publicar algunas cosas de ella, pero hasta que me diera permiso así que después de casi 3 meses de acoso brutal y constante por fin logre que me contestara.

Nomas por que los quiero condenadotes y condenadotas, hoy les dejo con ustedes a Lulu Petite.

Disfrútenla Jóvenes Ilustres.




Querido Diario:

El sábado salimos la Shikis, Diego, Frank, Alexandra y yo. Todos somos parte de un mismo grupo de amigos y, cuando se puede, salimos juntos. La Shikis y yo, somos amigas desde siempre, Diego y Frank son nuestros vecinos. Alexandra es la más grande del grupito, tiene treinta y pico, un hijo que está por entrar a secundaria y un certificado más o menos reciente de divorcio que aún está celebrando. Se mantiene guapa y, con todo y los treinta y tantos, tiene un cuerpazo que ya quisieran muchas de veinte para un buen sábado en la noche.

El caso es que, como justamente era sábado en la noche, ella iba dispuesta a sacarle provecho a su cuerpecito y ligarse a algún galán con quien apagar calenturas. Entramos al antro y nos dieron una buena mesa. A unos metros de nosotros estaban unos chavos, todos muy atractivos, dándole mate a una botella de whiskey. Ya averiguando, supimos que todos eran strippers y estaban de juerga.

Entre los galanes había un moreno grandote, musculoso y con un bultote entre las piernas que, quieras o no, llamaba mucho la atención. Alexandra, en cuanto lo vio, dijo "de aquí soy". De pronto se cambió de mesa; cuando la vimos ya estaba en la de los mamados, cotorreando con todos, pero lanzándosele al moreno. A los pocos minutos ya estaban bailando y de pronto ¡Zácatelas! Ni sus luces. Tanto Alexandra como el galán desaparecieron.

Supimos de ella hasta que dos orangutanes la estaban sacando del antrillo en compañía del moreno musculoso, porque -faltaba más, faltaba menos- la muy caliente no pudo esperar a llevarse al mamatronic a un motel, sino que se metieron a un rincón oscurito, de esos en cuya puerta dice bien clarito "sólo personal autorizado" y allí le dieron paz a sus calenturas. El chavo, ya visto con la luz de la noche (que siempre es más clara que la del antro), tenía unos diez años menos que Alexandra, pero eso sí, estaba buenísimo. Resulta que los cacharon a ella con las manitas en la pared, la falda levantada y los chones en el piso. Él, con el pantalón a media asta y dándole placer a nuestra amiga con singular alegría. Entre tanto borlote, pagamos la cuenta y se acabó la pachanga.

Nos fuimos a echar unos taquitos a la Condesa, allá todos reconocimos que alguna vez en la vida hemos tenido sexo en algún lugar público, aunque ninguno nos animamos a contar con pelos y señales nuestras respectivas experiencias.

La primera vez que yo lo hice fue en un coche, hace muchos años, en un lugar cerca del Popocatépetl. Andaba con un chavo que me gustaba mucho y salimos a un pueblito que, si mal no recuerdo, está en Puebla. De regreso, a esas horas en que la tarde se está convirtiendo en noche, nos estacionamos a ver la puesta de sol en el bosque ¡Ajá! A los cinco minutos él ya se la había sacado, a los diez yo ya no traía la blusa puesta, a los quince estábamos haciendo contorsiones en el asiento trasero. Cuando terminamos, el sol ya se había metido y no vimos nada, pero nos la pasamos súper.

Hace poco tuve mi más reciente rapidín en un lugar público, fue con David. Estábamos en la escuela y se nos había hecho tarde, a esa hora eran pocos los salones donde aún estaban dando clases. Estábamos con otros compañeros preparando detalles de una tarea en equipo, pero nos fuimos quedando solos.

Cuando nos dimos cuenta, los últimos en el salón éramos él y yo. Me dio un beso y entre una cosa y otra se nos calentaron las hormonas, en unos segundos nos levantamos, cerramos el salón y ahí mismo, con mi espalda contra la puerta, me levantó la falda, se sacó el sexo y me penetró haciendo a un ladito mi lencería. Y así estuvimos unos riquísimos minutos, el levantándome una pierna, con su mano bajo mi muslo y haciéndome el amor mientras nos besábamos y nos disfrutábamos. Terminamos pronto y nos llevamos el condón para tirarlo en un lugar menos balcón, nadie nos vio, pero la adrenalina de hacerlo ahí fue muchísima.

A veces algunos clientes piden ese tipo de servicios, pero no. Como aventura es maravillosa y se disfruta, pero como parte de un servicio no podría, sería demasiado artificial. Para que estás cosas se den deben ser espontáneas y nacer del deseo, de la complicidad, del noviazgo o al menos de la calentura, no puedes convenirlas como parte de una chamba. De todos modos, quien no lo ha probado, se los recomiendo. Es arriesgado, te pueden cachar, pero la emoción vale la pena y, la neta, provoca orgasmos inmejorables.
Saludos!

Visto en El grafico. http://www.elgrafico.mx/

Al igual les dejo el blog de Lulu.

6 Comentarios:

jajajajaj se me olvido aqui les dejo el blog http://midiariosexy.blogspot.com/
Saludos!

ajales, relata de manera muy fluida, muy agradable, buen relato.
Saludos Banda Chelera

worales, el Nestor ya es pro, trayendo colaboradores de renombre nacional...

En hora buena NESTOR!!!

y la historia estuvo buena, clara y facíl de digerir, ahora si la lei toda xD

jeje Yo leo su sección cuando compro el grafico XD, vaya Nestor! como dice Rofa, ya le pusiste mas renombre, en hora buena!

Ya empece a escribirle a Armandoo Vega Gil........ diablos quiero ver a quienes mas contacto!!!!

:D Muy entretenido y con buenas ideas (muajaja) y por cierto bueno el comentario de rofa " ahora si la lei toda xD"..... XD