ir arriba Con Una Cerveza... El Blog del PerroChelero: Cuentos de Cantina (32)

Vuelve el buen SP-Peter, con esta serie del Bulling, cuando leo estas historias me acuerdo de mi infancia, y pues te defiendes o te comen, bueno aqui les dejo la segunda parte.

Saludos Jovenes Ilustres.

Capitulo 2: Plan Fallido.

...“

-Base, aquí explorador A11, nos dirigimos hacia la planta de perforación, hemos perdido contacto hace dos horas y vamos a investigar que sucede, cambio, Pssss...

-La señal se ha perdido Filiberto, no creo que nos escuchen, quizá la infección ya ha llegado hasta la Base y seamos los únicos sobre vivientes.

-Aun así, tenemos que ir a la planta de perforación, el monitor atmosférico indica que pronto comenzara otra tormenta ártica y nuestros tanques de oxigeno no serán suficientes, si no llegamos a tiempo, nuestros trajes colapsaran y moriremos congelados.

-No me gusta la idea pero al final de cuentas, no tenemos de otra, al menos tenemos aun 12 cartuchos para el rifle de plasma, ojala no tengamos que utilizarlos.

Sergio cerro el comic. Su reloj bailarín en forma de pescado señalaba las 7:30 am, era momento de prepararse para salir a la escuela. Se echo un baño, se vistió el uniforme deportivo de su escuela y se miro al espejo.

-Hoy amaneciste mas guapo que ayer - Se dijo así mismo tratando de darse ánimos por minimizar el pequeño pero muy notorio detalle de su ojo morado.

Encendió la television, y fue al refrigerador para sacar algunos huevos y leche para desayunar, se dirigió hacia la pequeña parrilla de gas y comenzo a preparar sus alimentos, mientras que en la television se daba la noticia de otra alza al precio de los combustibles.

-¡Hay no manchen! Estos gueyes del gobierno no van a estar tranquilos hasta que los ciudadanos comiencen a buscar combustibles alternos o tecnologías alternas. Y así haber si van a prohibirlas. O van a inventar otro pinche impuesto por tener esas tecnologías - Se quejo.

Termino de comer, lavo los trastes del desayuno y regreso al refrigerador para sacar una jicama, la lavo, pelo y la partió. Esa seria su bocadillo para la escuela, puso la fruta cortada en rodajas en un recipiente y añadió un limón partido. ¡Ah! Y puso dos tenedores... ¿dos? Si, tenia pensado quitarse el miedo de abrir su corazón a Vanessa y quizás compartir la fruta.

Apago la television y por fin, todo listo para ir a la escuela, cargo sus cosas y salio de su departamento. Llego a la escuela, entro por el estacionamiento, grave error... ahí estaba Rufino, otro de los bravucones que molestaba a Sergio.

-Haber guey, dame lo que traes para comer hoy. -Exigió el fornido tipo.

-No traigo nada, se me hizo tarde para hacer algo.- Contesto timidamente Sergio tratando de que Rufino le dejara en paz.

Las cosas no sucedieron así, Rufino le tomo por el brazo, lo atrajo hacia si y arrebato la mochila a nuestro personaje. El bravucon abrió la mochila y saco el recipiente de unicel con la fruta dentro, la abrió, miro el contenido, tomo el limón y lo avento al suelo.

-Ya te dije pinche guey que el limón me da agruras, no vuelvas a traerlo para la siguiente vez. Hoy no te pondré en tu madre, parece que otro ya lo hizo. - Dijo en tono burlón Rufino, avento también la mochila del chico al suelo y se retiro caminando despacio comiendo la jicama.

Sergio se quedo mirando con impotencia, se acerco a su mochila tirada en el suelo, la levanto y se disponía a seguir su camino cuando.

-¿Vas a dejar que esto se quede así? - Era Carmen, había presenciado todo.

Sergio entonces recordo lo que habia prometido apenas un dia antes, en el cerro, su declaracion de guerra mientras hacia la señal triunfal de su heroe de historieta. Tomo el limón del suelo y lo avento con todas sus fuerzas hacia Rufino. El limón dio exactamente en la cabeza de aquel mastodonte, este se volteo furioso, avento el plato de unicel y se dirijio a toda prisa hacia el chico.

-¡Corre Sergio, corre! - Grito Carmen.

Lo único seguro era una cosa, quizá el chico no era nada bueno para los golpes, pero nadie le ganaba huyendo del peligro, no lo pensó dos veces y corrió, esquivo carros y se deslizo sobre algunos cofres de los autos mas chicos.

Nuestro personaje seguía corriendo sin parar, el estacionamiento era grande, corría y corría e incluso le paso por la mente deslizarse sobre un cofre con estilo para una salida espectacular, y así lo hizo, eligió un carro que estaba estacionado cerca de una señal de dirección, calculo para no chocar y brinco... pero no calculo bien y se fue a estrellar en la señal... cayó al suelo y se llevo las manos al estomago para calmar el dolor del golpe, en eso miro por debajo haber si no le seguía Rufino... ¡Aun le seguía! pero lo andaba buscando por el estacionamiento. Se aguanto el dolor, se metió abajo de una camioneta cercana, se quedo tendido y en silencio se arrastro hasta la altura de la llanta derecha delantera.

Rufino se encontraba cerca y en una de esas por ahí deambulaba un perro, este fue a husmear cerca del carro donde estaba Sergio, olio la llanta delantera derecha, levanto la patita y... ya saben, hizo sus necesidades. Sergio no se había dado cuenta de la presencia del canino por estar alerta del bravucon hasta que sintió lo húmedo de la manga de su sudadera, no hace falta ser muy listo para saber que era el liquido que le estaba mojando, pero opto por aguantarse las ganas de correr al perro, por que si lo hacia delataría su posición, así que se quedo quieto unos momentos mas.

-Algún día te he de encontrar hijo de la chingada y no te la vas a acabar- Grito Rufino y se alejo del lugar. Mientras el canino se alejo traquilamente del estacionamiento.

Sergio salio unos minutos después que el barvucon se perdiera de vista. Resulta que su ropa se había manchado parte de la manga y parte del pants color azul de su uniforme, resignado a su suerte entro a la escuela con dirección al baño.

-¿De que te manchaste Sergio? - Pregunto con inocencia Gervacio que salia del baño, era un compañero del salón. Se podía decir que era el típico chico bajito, moreno, delgado y nerd.

-No preguntes Gervacio... no preguntes...

Las clases se le hicieron aburridas, ya que Sergio solo tenia ojos para Vanessa, aquella vez llevaba una diadema que le recogía su ondulado cabello y hacia que le cayera sobre los hombros, toda una obra de arte ante los ojos del chico.

Cuando fue la clase deportiva, Vanessa se movía de un lugar a otro haciendo gala de su escultural cuerpo, algunos hubieran apostado que el pants un poco ajustado de la chica era a propósito para resaltar su figura. Ella solo le hacia caso a un solo hombre en el salón: Francisco. Era el vivo retrato de galán de telenovela, con dinero e incluso auto propio que le había regalado su papi. Como la situación lo pinta, Sergio no tenia posibilidad ante aquel sujeto y menos oliendo a orines de perro que con esfuerzo trato de quitar en el baño sin tantos resultados.

-Linda nuestra compañera ¿no Sergio? - Comento Gervacio – Pero lamentablemente solo tenemos oportunidad de 0.01% de tener una cita con ella, eso sin contar que no es tan viable debido al estatus social que ella tiene con respecto al nuestro, y aun todavía que no contamos con dinero... nuestras posibilidades se reducen a...

-¡Eso no sera así Gervacio! Ya veras, mañana la invitare a comer un helado, veremos que puede mas, si ser carita y tener dinero o ser romantico y detallista, le escribiré poemas, poesías...

-Pero si tu eres pésimo escribiendo Sergio, admitelo, no tienes oportunidad ante Francisco, además tu ni tienes un iPhone 5 como él, y eso sabes que da puntos de popularidad, es mas, creo que ni tienes celular.

-Vamos Gervacio, si somos pesimistas no lograremos nada, es mas, nada pierdo con intentar.

-Oye Sergio, te noto muy diferente, como que tienes el animo mas alto este día, ¿Que te paso? ¿A caso encontraste la carta rara de colección No. 40,875.32 de Yu-Gi-Oh? ¿O viene otro evento de cosplay?

-Nada de eso Gervacio, he decidido que ya no quiero ser un perdedor, eso es todo.

-¿Nada mas eso?

-¡Si! Y lo veras mañana que invite a salir a Vanessa.

- ¡Hola chicos! ¿Ya tienen equipo para el volleyball? - Interrumpió Carmen.

-He... no, nadie nos quiere en su equipo- Contesto Gervacio.

-Pues vengan, seamos equipo, y tu Sergio, ya olvidate de esa mosca muerta y juguemos- Les animo Carmen, en esos momentos su nariz detecto un olor en al aire- ¿Oye Sergio, por que rayos hueles así?

En este día, Sergio dio por no conveniente hablarle a Vanessa, por obvias razones, además que tendría que andarse cuidando las espaldas para que Rufino no le encontrara. Pero por lo mientras, aun que su plan inicial había fallado, ya había hecho otro para la siguiente oportunidad, y esta vez, estaba decidido a hacerlo.

Dato Extra: “Adivinanza sin premio”: ¿Quien creen que fue el perro que le hizo la graciosada a nuestro personaje?



1 Comentarios:

A poco no se tuvieron que defender alguna vez?